No existe una fecha exacta para establecer el “inicio” del Humanismo. Entendemos Humanismo como una corriente artística, académica, filosófica, social y política que centra su pensamiento, accionar y puntos de salida y llegada en el mismo hombre. Debemos buscar sus primeras manifestaciones a partir de la segunda mitad del siglo XIV, pero siempre teniendo en cuenta que se trata de un proceso largo y gradual, cuyas fases son difusas.
El Humanismo al parecer surgió como resultado del desarrollo cultural de de ciudades prósperas italianas de la zona de la Toscana, tales como Florencia y Siena. Luego tomarían también importancia Venecia y Milán, y más tardíamente Génova, Bologna, Verona, Roma, Módena, Ravena, etc. Este auge cultural estuvo propiciado por progresos agrarios y comerciales que hicieron del mundo itálico la región más urbanizada de su época. Generalmente, éstas eran ciudades-estado políticamente independientes, que habían alcanzado gran desarrollo por su éxito en la industria, comercio e intercambio marítimo dentro de la zona del mar Mediterráneo. Los mercaderes marinos italianos eran los más importantes que trataban con el mundo oriental, llevando y trayendo los productos entre aquel y los reinos europeos. Todo esto favoreció también el crecimiento de la banca, que tuvo asimismo sus más avanzados agentes en Italia.
El Humanismo alcanzó su grado máximo con la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789 por los revolucionarios franceses. El mismo título de esta proclamación nos indica el papel central de la idea de “hombre”. En sus inicios, esta corriente se manifestó especialmente en el arte, sobre todo plástico, al ir migrando del aspecto teocéntrico medieval a la presentación antropocéntrica, interesándose por el hombre en sí mismo y no como criatura de Dios. Es así que podemos encontrar magistrales obras en la escultura y pintura, que celebran y admiran la belleza y el conjunto armonioso del cuerpo y mente humana. Cabe resaltar que el Humanismo es padre del Renacimiento, y representa el primer paso del largo camino de la sociedad medieval hacia la contemporánea.
Aqui pueden ver un bello video con una muestra de las obras de los principales maestros de la escultura del renacimiento italiano
enero 28, 2010
enero 27, 2010
Los Inicios del Humanismo
Durante la Edad Media, los personajes capitales en la escena del mundo habían sido Dios y el Alma; a mediados del siglo XIV el protagonista es el Hombre, el conjunto humano es lo que más interesa. Nuestra extraña mezcla de espíritu y materia, este mecanismo formidable que produce el bien y el mal, desea la gloria y llega a veces al superhombre, cae otras veces en desórdenes que hacen de él un monstruo desmerecedor de los títulos de su especie. A pesar de estas caídas, el Hombre empezó a ser lo más interesante para el hombre; se observaban sus acciones como un vasto panorama inexplorado; hasta lo que se conocía del hombre, cambiaba de color en cada individuo; su potencialidad parecía inagotable, el hombre empezaba a pretender superar su propia naturaleza.
No es que se desconociese por ello el valor de otros factores. Dios continuó siendo el Creador y sustentador del Universo; los eruditos del siglo XIV y XV se encomendaban a la Virgen y a los Santos, y sólo algunos, muy pocos, abrigaban sus dudas acerca de la cosmografía celestial, como un empíreo para los bienaventurados poblado de amables personas. El alma era todavía la partícula divina que sobrevivía despues de la descomposición del conjunto humano, cuando la materia volviese a disolverse en ceniza. Pero alma y cuerpo reunidos formaban una combinación tremenda capaz de todos los vicios y virtudes, de los más altos conceptos y heroísmos, y tambien de las más bajas pasiones y vanidades.
Durante la Edad Media el estudio del hombre habia consistido principalmente en el estudio de su alma; la ciencia humana había sido más bien una psicología que una antropología; ahora lo admirable empezaba a ser el compuesto de músculos, dotado de fuerza y de pasiones. Su belleza física y sus virtudes sociales interesaban ya tanto como la parte espiritual. El alma hallábase participando, animando, regulando la acción, pero era el cuerpo el que le daba las ocasiones para obrar, y aun la estimulaba con reacciones favorables y contrarias. Los primeros humanistas, sin perder su fe en Dios y en el alma, comprendían que el cuerpo humano era el laboratorio indispensable para sus manifestaciones aquí en la tierra, y concedían al cuerpo una atención y dignidad que no le habían reconocido los doctores de los siglos precedentes. Esto era ya lo que llamamos humanismo, y las ciencias que se ocupan en ello, humanidades.
Por cierto que quizá la pionera manifestación de la cosmovisión humanista en las artes plásticas la podemos hallar en las obras del extraordinario pintor italiano Giotto, nacido en Florencia (1265) y fallecido en su misma ciudad (1337). Observe cómo nos transmite en sus trazos los episodios cristianos con aire sobrenatural, pero al mismo tiempo con una fuerte carga humana en sus personajes, de quienes podemos adivinar y empatizar rasgos compartidos del carácter.
No es que se desconociese por ello el valor de otros factores. Dios continuó siendo el Creador y sustentador del Universo; los eruditos del siglo XIV y XV se encomendaban a la Virgen y a los Santos, y sólo algunos, muy pocos, abrigaban sus dudas acerca de la cosmografía celestial, como un empíreo para los bienaventurados poblado de amables personas. El alma era todavía la partícula divina que sobrevivía despues de la descomposición del conjunto humano, cuando la materia volviese a disolverse en ceniza. Pero alma y cuerpo reunidos formaban una combinación tremenda capaz de todos los vicios y virtudes, de los más altos conceptos y heroísmos, y tambien de las más bajas pasiones y vanidades.
Durante la Edad Media el estudio del hombre habia consistido principalmente en el estudio de su alma; la ciencia humana había sido más bien una psicología que una antropología; ahora lo admirable empezaba a ser el compuesto de músculos, dotado de fuerza y de pasiones. Su belleza física y sus virtudes sociales interesaban ya tanto como la parte espiritual. El alma hallábase participando, animando, regulando la acción, pero era el cuerpo el que le daba las ocasiones para obrar, y aun la estimulaba con reacciones favorables y contrarias. Los primeros humanistas, sin perder su fe en Dios y en el alma, comprendían que el cuerpo humano era el laboratorio indispensable para sus manifestaciones aquí en la tierra, y concedían al cuerpo una atención y dignidad que no le habían reconocido los doctores de los siglos precedentes. Esto era ya lo que llamamos humanismo, y las ciencias que se ocupan en ello, humanidades.
Por cierto que quizá la pionera manifestación de la cosmovisión humanista en las artes plásticas la podemos hallar en las obras del extraordinario pintor italiano Giotto, nacido en Florencia (1265) y fallecido en su misma ciudad (1337). Observe cómo nos transmite en sus trazos los episodios cristianos con aire sobrenatural, pero al mismo tiempo con una fuerte carga humana en sus personajes, de quienes podemos adivinar y empatizar rasgos compartidos del carácter.
diciembre 21, 2009
La Risa en la Ética Medieval
Este texto está copiado del trabajo expuesto por el Lic. Javier Martín Camacho: "La Risa y el Humor en la Antigüedad".
En latín no se conservan dos palabras diferenciadas como en griego o hebreo, aunque
obviamente sí las diferentes significaciones, nosotros que heredamos la palabra risa del latín
‘rīsŭs’, tenemos entonces que hacer la distinción entre ‘risa positiva’ y ‘risa negativa’ o lo que
algunos teóricos del humor (Fry, 1977) señalaron como risa en su aspecto bueno y malo.
Si bien en griego hay una palabra equivalente a nuestra ‘sonrisa’, a nivel etimológico el
mayor aporte latino viene de una palabra derivada de ‘rīsŭs’, que es ‘sǔbrīdēre’, ‘sonreír’, esta
palabra acabó difundiéndose aunque no sin dificultades, durante mucho tiempo ‘subrīsŭs’ no
significó ‘sonreír’, sino ‘reírse para sus adentros’, o ‘risa secreta’. Se convirtió en ‘sonrisa’
cuando cambiaron los valores y comportamientos (quizás en el Siglo XII), por eso cabe pensar
que la sonrisa fue una creación medieval (Le Goff, 1994).
Siguiendo el planteo de este mismo
autor podemos decir que en las primeras Reglas Monásticas del Siglo V, las referencias a la
risa se encuentran en el capítulo dedicado al silencio, en las Taciturnitas se lee: “La forma más
terrible y obscena de romper el silencio es la risa, si el silencio es virtud existencial y
fundamental de la vida monástica, la risa es gravísima violación”.
Para San Benito, a partir del Siglo VI, la risa es contrapuesta a la humildad, ya
abandona el ámbito del silencio y es ubicada como algo contrario a la humildad y caridad
cristiana. En el Siglo VI, en la Regula Magistri, en el capítulo en donde se hace referencia al
cuerpo humano se menciona a la risa de la siguiente manera: “Cuando la risa está por estallar
hay que prevenir, sea como sea, que se exprese. O sea que, entre todas las formas malignas de
expresión, la risa es la peor.”.
Existe una estrecha conexión entre esta idea de censura a inicios
de la Edad Media y el tema central de la excelente obra “El nombre de la rosa” de Eco, la cual
transcurre casi en los albores de la Modernidad, en una abadía benedictina. En esta novela
histórica, política, filosófica, de intriga, suspenso y hasta podría entenderse anacrónicamente al
menos en lo que respecta al tiempo de la historia como género policial, entre muertes y raros
eventos, se relata la pérdida de un manuscrito atribuido a Aristóteles en donde El Filósofo,
como fue conocido en la época escolástica medieval, trataba el tema de la comedia y el
particular lugar de la risa. El supuesto libro perdido que protegía el ciego Jorge era el Segundo
Libro de la Poética de Aristóteles.
En latín no se conservan dos palabras diferenciadas como en griego o hebreo, aunque
obviamente sí las diferentes significaciones, nosotros que heredamos la palabra risa del latín
‘rīsŭs’, tenemos entonces que hacer la distinción entre ‘risa positiva’ y ‘risa negativa’ o lo que
algunos teóricos del humor (Fry, 1977) señalaron como risa en su aspecto bueno y malo.
Si bien en griego hay una palabra equivalente a nuestra ‘sonrisa’, a nivel etimológico el
mayor aporte latino viene de una palabra derivada de ‘rīsŭs’, que es ‘sǔbrīdēre’, ‘sonreír’, esta
palabra acabó difundiéndose aunque no sin dificultades, durante mucho tiempo ‘subrīsŭs’ no
significó ‘sonreír’, sino ‘reírse para sus adentros’, o ‘risa secreta’. Se convirtió en ‘sonrisa’
cuando cambiaron los valores y comportamientos (quizás en el Siglo XII), por eso cabe pensar
que la sonrisa fue una creación medieval (Le Goff, 1994).
Siguiendo el planteo de este mismo
autor podemos decir que en las primeras Reglas Monásticas del Siglo V, las referencias a la
risa se encuentran en el capítulo dedicado al silencio, en las Taciturnitas se lee: “La forma más
terrible y obscena de romper el silencio es la risa, si el silencio es virtud existencial y
fundamental de la vida monástica, la risa es gravísima violación”.
Para San Benito, a partir del Siglo VI, la risa es contrapuesta a la humildad, ya
abandona el ámbito del silencio y es ubicada como algo contrario a la humildad y caridad
cristiana. En el Siglo VI, en la Regula Magistri, en el capítulo en donde se hace referencia al
cuerpo humano se menciona a la risa de la siguiente manera: “Cuando la risa está por estallar
hay que prevenir, sea como sea, que se exprese. O sea que, entre todas las formas malignas de
expresión, la risa es la peor.”.
Existe una estrecha conexión entre esta idea de censura a inicios
de la Edad Media y el tema central de la excelente obra “El nombre de la rosa” de Eco, la cual
transcurre casi en los albores de la Modernidad, en una abadía benedictina. En esta novela
histórica, política, filosófica, de intriga, suspenso y hasta podría entenderse anacrónicamente al
menos en lo que respecta al tiempo de la historia como género policial, entre muertes y raros
eventos, se relata la pérdida de un manuscrito atribuido a Aristóteles en donde El Filósofo,
como fue conocido en la época escolástica medieval, trataba el tema de la comedia y el
particular lugar de la risa. El supuesto libro perdido que protegía el ciego Jorge era el Segundo
Libro de la Poética de Aristóteles.
noviembre 24, 2009
Romanos pidiendo leyes a los Griegos
Este es un capítulo muy gracioso que encontré en el Libro del Buen Amor de Juan Ruiz Arcipreste de Hita (probablemente de mediados de la centuria del 1300). Trata sobre cómo los incipientes romanos, queriendo establecer una legislación de calidad para su pueblo, fueron a pedirles a los griegos que estaban en la plenitud de su brillante cultura, les brindaran los principios y enseñanzas para llevar la ley (que era entendida como sabiduría de los dioses) a su patria Roma. Este capítulo está entre las primeras páginas de esta deleitosa obra.
Aquí fabla de cómo todo ome, entre los sus cuidados, se deve alegrar, e de la disputaçión que los griegos y los romanos en uno ovieron
Palabras son de sabio e díxolo Catón,
Es palabra de sabio y lo dijo Catón,
que omne a sus cuidados que tiene en coraçón
que el hombre a las preocupaciones que tiene
entreponga plazeres y alegre la razón
entreponga diversión y piense con felicidad
que la mucha tristeza mucho cuidado pon.
ten cuidado con la mucha tristeza
E porque de buen seso omne no puede reír,
Porque hombre de juicio no ríe fácilmente
abré algunas burlas de aquí a enxerir;
aqui voy a exponer unos chistes
cada que las oyerdes non querades comedir
cada vez que los oigas no los critiques
salvo en la manera del trobar y del dezir.
excepto en sus letras y forma de cantar
Entiende bien mis dichos y piensa la sentençia,
Comprende mis palabras y reflexiona la sentencia
non me contesca contigo como al doctor de Greçia
no me pase contigo como le pasó al sabio griego
con el ribaldo romano e con su poca sabiençia,
con el bellaco romano y su ignorancia
cuando demandó Roma a Greçia la çiençia.
cuando Roma le pidió enseñanza a Grecia.
Ansí fue que romanos las leyes non avíen,
Era pues que los romanos no tenían leyes
fueron las demandar a griegos que las teníen;
y fueron a pedirlas a los griegos que las tenían
respondieron los griegos que non las meresçíen,
los griegos les contestaron que no las merecían
nin las podríen entender pues que tan poco sabíen.
ni las podrían entender ya que sabían muy poco
Pero si las queríen para por ellas usar,
Pero que sí querían para poder usarlas
que ante les convenía con sus sabios disputar,
antes deberían debatir con los sabios griegos
por ver si las entienden o meresçían levar,
para ver si entendían y merecían las leyes
esta respuesta fermosa davan por se escusar.
esta respuesta elegante dieron para excusarse.
Respondieron romanos que les plazía de grado;
Los romanos respondieron con mucho gusto
para la disputaçión pusieron pleito firmado,
y pactaron de seguro para el debate
mas porque non entedríen el lenguage non usado,
pero como no entendían la lengua griega
que disputasen por señas, por señas de letrado.
que el debate sea por señas académicas.
Pusieron día sabido todos por contender;
Señalaron todos un día para disputar;
fueron romanos en cuita, non sabían qué se fazer,
los romanos se fueron en aprietos, no sabían qué hacer
porque non eran letrados, nin podrían entender
porque eran ignorantes, ni podrían entender
a los griegos doctores nin al su mucho saber.
a los sabios griegos ni a su mucha ciencia.
Estando en su coita, dixo un cibdadano
En medio de este problema, dijo un ciudadano
que tomasen un ribaldo, un vellaco romano,
que escogiesen un bellaco, un joven romano
segund Dios le demostrase fazer señas con la mano
que a la voluntad de Dios hará señas con su mano
que tales las feziese: fueles consejo sano.
para responder al griego: a todos les pareció bien
Fueron a un vellaco, muy grande e muy ardid;
Fueron hacia un joven, corpulento y mañoso;
dixiéronle: "Nos avemos con griegos nuestra conbid
le dijeron: "Medimos contra los griegos nuestra valía
para disputar por señas, lo que tú quisieres pid
disputando por señas, lo que quieras pídelo
y nos dártelo hemos, escúsanos desta lid".
y nosotros te lo daremos, líbranos de esta prueba."
Vistiéronlo muy bien paños de grand valía,
Lo vistieron bien con ropas elegantes,
como si fuese doctor en la filosofía;
como si fuese un sabio de las ciencias
subió en alta cáthreda, dixo con bavoquía:
y subió arriba a la cátedra, diciendo con bravía:
"D'oy mais vengan los griegos con toda su porfía."
"Ahora que vengan los griegos con toda su potestad."
Vino aí un griego doctor muy esmerado,
Llegó un sabio griego muy aplicado,
escogido de griegos, entre todos loado;
escogido entre los griegos, de todos muy respetado
subió en otra cáthreda, todo el pueblo juntado,
subió en la otra cátedra, todo el pueblo miraba
e començó sus señas, como era tratado.
y empezó sus señas, tal cual lo pactado.
Levantóse el griego, sosegado, de vagar,
Se levantó el griego, ecuánime con serenidad
e mostró sólo un dedo que está çerca del pulgar,
y mostró sólo el dedo cerca del pulgar
luego se assentó en ese mismo lugar.
después se sentó en su misma butaca.
Levantóse el ribaldo, bravo, de mal pagar.
Se levantó el bellaco, arrogante y artero.
Mostró luego tres dedos contra el griego tendidos,
Entonces mostró tres dedos apuntando al griego
el polgar con otros dos que con él son contenidos,
el pulgar con otros dos que lo contenían,
en manera de arpón los otros dos encogidos;
en forma de arpón los otros dos encogidos
assentóse el neçio, catando sus vestidos.
y se sentó el bribón, acomodándose la ropa.
Levantóse el griego, tendió la palma llana,
Se levantó el griego, tendió la palma abierta,
e assentóse luego con su memoria sana.
y se sentó con su sabiduría.
Levantóse el vellaco, con fantasía vana,
Se levantó el joven, con veleidad
mostró puño çerrado, de porfía avía gana.
y mostró el puño cerrado, a fuerza de contrariar.
A todos los de Greçia dixo el sabio griego:
A todos los de Grecia dijo el sabio griego:
"Meresçen los romanos las leyes, yo non gelas niego."
"Los romanos merecen las leyes, yo no se las niego."
Levantáronse todos con paz e con sosiego;
Se levantaron todos con paz y con soziego;
grand onra ovo Roma por un vil andariego.
gran honra tuvo Roma por un pendenciero.
Preguntaron al griego qué fue lo que dixiera
Preguntaron al griego qué había dicho
por señas al romano, e qué le respondiera
por señas al romano, y qué le respondió
Diz: "Yo dixe que es un Dios, el romano dixo que era
Dijo: "Yo dije qué es un Dios?, el romano dijo que era
uno y tres personas, y tal señal feziera.
uno y tres personas, y tal señal hizo.
Yo dixe que era todo a la su voluntad;
respondió que en su poder teníe el mundo, e diz verdat.
Desque vi que entendíen e creíen la Trinidad,
entendí que meresçíen de leyes çertenidad."
Yo dije que todas las cosas estaban a su voluntad;
respondió que entonces tenía el mundo en su poder, y dijo verdad.
En cuanto vi que entendían y creían en la Trinidad,
supe que merecían tener las leyes con seguridad."
Preguntaron al vellaco cuál fuera su antojo;
Diz:"Díxome que con su dedo que me quebrantaría el ojo,
desto ove grand pesar y tomé grand enojo,
e respondíle con saña, con ira e con cordojo,
Preguntaron al bellaco cuál fue su ocurrencia;
Dijo: "Me dijo que con su dedo me quebrantaría el ojo,
de esto tuve gran pesar y tomé gran enojo,
y le respondí con saña, con ira y con discordia,
Que yo le quebrantaría, ante todas las gentes,
con dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes.
Díxome luego, en pos esto, que le parase mientes,
que me daría grand palmada en los oídos retinientes.
Que yo le quebrantaría, ante toda la gente,
con dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes.
Me dijo luego, después de esto, que le prestara atención
que me daría una gran palmada en los oídos retañentes.
Yo le respondí que le daría una tal puñada,
que en tienpo de su vida nunca la viés vengada.
Desque vio que la pelea teníe mal aparejada,
dexóse de amenazar do non gelo preçian nada."
Yo le respondí que le daría un tal puñetazo,
que en toda su vida nunca la vería vengada.
En cuanto vió que tenía la pelea desfavorable,
se dejó de amenazar donde no le tomaban cuidado."
Por esto dize la pastraña de la vieja ardida:
"Non ha mala palabra si non es a mal tenida"
Verás que bien es dicha, si bien fuese entendida;
entiende bien mi dicho e avrás dueña garrida.
Por esto dice el adagio del viejo refrán:
"No hay palabra mala, sino que es mal entendida"
Verás cuán bien está dicha, si fuese bien entendida;
Comprende mi dicho y tendrás gran perspicacia.
La burla que oyeres non la tengas en vil,
la manera del libro entiéndela sotil;
que saber bien e mal dezir, encobierto e doñeguil,
tú non fallarás uno de trobadores mil.
La burla que oyeres no la tomes a mal,
entiende la sutileza en las palabras de este libro;
que sabiduría y mal hablar, encubiertas y adonde veas,
no encontrarás así un trovador entre mil.
Aquí fabla de cómo todo ome, entre los sus cuidados, se deve alegrar, e de la disputaçión que los griegos y los romanos en uno ovieron
Palabras son de sabio e díxolo Catón,
Es palabra de sabio y lo dijo Catón,
que omne a sus cuidados que tiene en coraçón
que el hombre a las preocupaciones que tiene
entreponga plazeres y alegre la razón
entreponga diversión y piense con felicidad
que la mucha tristeza mucho cuidado pon.
ten cuidado con la mucha tristeza
E porque de buen seso omne no puede reír,
Porque hombre de juicio no ríe fácilmente
abré algunas burlas de aquí a enxerir;
aqui voy a exponer unos chistes
cada que las oyerdes non querades comedir
cada vez que los oigas no los critiques
salvo en la manera del trobar y del dezir.
excepto en sus letras y forma de cantar
Entiende bien mis dichos y piensa la sentençia,
Comprende mis palabras y reflexiona la sentencia
non me contesca contigo como al doctor de Greçia
no me pase contigo como le pasó al sabio griego
con el ribaldo romano e con su poca sabiençia,
con el bellaco romano y su ignorancia
cuando demandó Roma a Greçia la çiençia.
cuando Roma le pidió enseñanza a Grecia.
Ansí fue que romanos las leyes non avíen,
Era pues que los romanos no tenían leyes
fueron las demandar a griegos que las teníen;
y fueron a pedirlas a los griegos que las tenían
respondieron los griegos que non las meresçíen,
los griegos les contestaron que no las merecían
nin las podríen entender pues que tan poco sabíen.
ni las podrían entender ya que sabían muy poco
Pero si las queríen para por ellas usar,
Pero que sí querían para poder usarlas
que ante les convenía con sus sabios disputar,
antes deberían debatir con los sabios griegos
por ver si las entienden o meresçían levar,
para ver si entendían y merecían las leyes
esta respuesta fermosa davan por se escusar.
esta respuesta elegante dieron para excusarse.
Respondieron romanos que les plazía de grado;
Los romanos respondieron con mucho gusto
para la disputaçión pusieron pleito firmado,
y pactaron de seguro para el debate
mas porque non entedríen el lenguage non usado,
pero como no entendían la lengua griega
que disputasen por señas, por señas de letrado.
que el debate sea por señas académicas.
Pusieron día sabido todos por contender;
Señalaron todos un día para disputar;
fueron romanos en cuita, non sabían qué se fazer,
los romanos se fueron en aprietos, no sabían qué hacer
porque non eran letrados, nin podrían entender
porque eran ignorantes, ni podrían entender
a los griegos doctores nin al su mucho saber.
a los sabios griegos ni a su mucha ciencia.
Estando en su coita, dixo un cibdadano
En medio de este problema, dijo un ciudadano
que tomasen un ribaldo, un vellaco romano,
que escogiesen un bellaco, un joven romano
segund Dios le demostrase fazer señas con la mano
que a la voluntad de Dios hará señas con su mano
que tales las feziese: fueles consejo sano.
para responder al griego: a todos les pareció bien
Fueron a un vellaco, muy grande e muy ardid;
Fueron hacia un joven, corpulento y mañoso;
dixiéronle: "Nos avemos con griegos nuestra conbid
le dijeron: "Medimos contra los griegos nuestra valía
para disputar por señas, lo que tú quisieres pid
disputando por señas, lo que quieras pídelo
y nos dártelo hemos, escúsanos desta lid".
y nosotros te lo daremos, líbranos de esta prueba."
Vistiéronlo muy bien paños de grand valía,
Lo vistieron bien con ropas elegantes,
como si fuese doctor en la filosofía;
como si fuese un sabio de las ciencias
subió en alta cáthreda, dixo con bavoquía:
y subió arriba a la cátedra, diciendo con bravía:
"D'oy mais vengan los griegos con toda su porfía."
"Ahora que vengan los griegos con toda su potestad."
Vino aí un griego doctor muy esmerado,
Llegó un sabio griego muy aplicado,
escogido de griegos, entre todos loado;
escogido entre los griegos, de todos muy respetado
subió en otra cáthreda, todo el pueblo juntado,
subió en la otra cátedra, todo el pueblo miraba
e començó sus señas, como era tratado.
y empezó sus señas, tal cual lo pactado.
Levantóse el griego, sosegado, de vagar,
Se levantó el griego, ecuánime con serenidad
e mostró sólo un dedo que está çerca del pulgar,
y mostró sólo el dedo cerca del pulgar
luego se assentó en ese mismo lugar.
después se sentó en su misma butaca.
Levantóse el ribaldo, bravo, de mal pagar.
Se levantó el bellaco, arrogante y artero.
Mostró luego tres dedos contra el griego tendidos,
Entonces mostró tres dedos apuntando al griego
el polgar con otros dos que con él son contenidos,
el pulgar con otros dos que lo contenían,
en manera de arpón los otros dos encogidos;
en forma de arpón los otros dos encogidos
assentóse el neçio, catando sus vestidos.
y se sentó el bribón, acomodándose la ropa.
Levantóse el griego, tendió la palma llana,
Se levantó el griego, tendió la palma abierta,
e assentóse luego con su memoria sana.
y se sentó con su sabiduría.
Levantóse el vellaco, con fantasía vana,
Se levantó el joven, con veleidad
mostró puño çerrado, de porfía avía gana.
y mostró el puño cerrado, a fuerza de contrariar.
A todos los de Greçia dixo el sabio griego:
A todos los de Grecia dijo el sabio griego:
"Meresçen los romanos las leyes, yo non gelas niego."
"Los romanos merecen las leyes, yo no se las niego."
Levantáronse todos con paz e con sosiego;
Se levantaron todos con paz y con soziego;
grand onra ovo Roma por un vil andariego.
gran honra tuvo Roma por un pendenciero.
Preguntaron al griego qué fue lo que dixiera
Preguntaron al griego qué había dicho
por señas al romano, e qué le respondiera
por señas al romano, y qué le respondió
Diz: "Yo dixe que es un Dios, el romano dixo que era
Dijo: "Yo dije qué es un Dios?, el romano dijo que era
uno y tres personas, y tal señal feziera.
uno y tres personas, y tal señal hizo.
Yo dixe que era todo a la su voluntad;
respondió que en su poder teníe el mundo, e diz verdat.
Desque vi que entendíen e creíen la Trinidad,
entendí que meresçíen de leyes çertenidad."
Yo dije que todas las cosas estaban a su voluntad;
respondió que entonces tenía el mundo en su poder, y dijo verdad.
En cuanto vi que entendían y creían en la Trinidad,
supe que merecían tener las leyes con seguridad."
Preguntaron al vellaco cuál fuera su antojo;
Diz:"Díxome que con su dedo que me quebrantaría el ojo,
desto ove grand pesar y tomé grand enojo,
e respondíle con saña, con ira e con cordojo,
Preguntaron al bellaco cuál fue su ocurrencia;
Dijo: "Me dijo que con su dedo me quebrantaría el ojo,
de esto tuve gran pesar y tomé gran enojo,
y le respondí con saña, con ira y con discordia,
Que yo le quebrantaría, ante todas las gentes,
con dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes.
Díxome luego, en pos esto, que le parase mientes,
que me daría grand palmada en los oídos retinientes.
Que yo le quebrantaría, ante toda la gente,
con dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes.
Me dijo luego, después de esto, que le prestara atención
que me daría una gran palmada en los oídos retañentes.
Yo le respondí que le daría una tal puñada,
que en tienpo de su vida nunca la viés vengada.
Desque vio que la pelea teníe mal aparejada,
dexóse de amenazar do non gelo preçian nada."
Yo le respondí que le daría un tal puñetazo,
que en toda su vida nunca la vería vengada.
En cuanto vió que tenía la pelea desfavorable,
se dejó de amenazar donde no le tomaban cuidado."
Por esto dize la pastraña de la vieja ardida:
"Non ha mala palabra si non es a mal tenida"
Verás que bien es dicha, si bien fuese entendida;
entiende bien mi dicho e avrás dueña garrida.
Por esto dice el adagio del viejo refrán:
"No hay palabra mala, sino que es mal entendida"
Verás cuán bien está dicha, si fuese bien entendida;
Comprende mi dicho y tendrás gran perspicacia.
La burla que oyeres non la tengas en vil,
la manera del libro entiéndela sotil;
que saber bien e mal dezir, encobierto e doñeguil,
tú non fallarás uno de trobadores mil.
La burla que oyeres no la tomes a mal,
entiende la sutileza en las palabras de este libro;
que sabiduría y mal hablar, encubiertas y adonde veas,
no encontrarás así un trovador entre mil.
noviembre 22, 2009
Sobre la Risa
Este texto está copiado del trabajo expuesto por el Lic. Javier Martín Camacho: "La Risa y el Humor en la Antigüedad".
Nuestra cultura es principalmente heredera de la fusión del legado judeocristiano con el
pensamiento griego y romano, por lo tanto es importante para entender el sentido que hoy día
tienen para nosotros ciertos conceptos, rastrear los orígenes de su uso y en particular ciertas
etimologías que pueden contener datos relevantes que aporten luz sobre el tema de la risa y el
humor.
Desde que Hegel revolucionó el campo filosófico con aquella incipiente idea de que no
es posible pensar sin lenguaje, la lengua y el lenguaje comenzaron a ocupar un rol central en
los debates que llevaron a la postulación años después de lo que se conoce como el “giro
lingüístico”. Pensamos con el lenguaje y a través de éste, las categorías, formas e ideologías,
fundamentalmente de las culturas griegas y latinas, fueron transmitidas subrepticiamente hasta
nuestros días. Obviamente también estas culturas dejaron su huella de forma más explícita
mediante sus desarrollos en la arquitectura, la ingeniería, la medicina o la legislación por
señalar algunos. Mi intención primera es detenerme en esas sutilezas del lenguaje que
permitieron que ciertas conceptualizaciones respecto de la risa, en este caso, se perpetuaran
hasta nuestros días.
La Biblia
El legado cultural, religioso y moral que La Biblia dejó a Occidente es inmenso y
respecto de la risa tiene pasajes sorprendentes y reveladores. La Biblia es un conjunto de libros
sagrados que para judíos y cristianos constituye el fundamento escrito de su fe. Clásicamente
se divide en dos partes, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. El judaísmo considera
sagrado solamente al Antiguo Testamento, al cual llaman Tanaj.
En el Antiguo Testamento se establece una diferencia entre dos formas de risa,
podemos suponer que existía una distinción en su uso habitual por aquellas épocas, en la
lengua hebrea hay dos palabras distintas para marcar esta diferencia. La palabra ‘sakhaq’ que
significaba ‘risa feliz’, ‘desenfrenada’ e ‘iaag’ que hacía referencia a la ‘risa burlona’,
‘denigrante’.
En griego, las palabras para designar ‘risa’ son ‘γελάω’ (gelao) y ‘καταγελάω’
(katagelao), la primera se utiliza para el reír de alegría fundamentalmente, de hecho es el
mismo verbo que se utiliza para ‘brillar’ y ‘resplandecer de alegría’, en cambio la última se
usaba principalmente para la risa en su aspecto negativo, denigrante, se utilizaba para hacer
alusión a ‘reírse de alguien’ o ‘burlarse de algo o alguien’. En griego se utiliza el prefijo ‘κατα’
(cata) para hacer referencia a las cosas que van cayendo, lo que va de arriba hacia abajo, lo que
se subvierte y se utiliza para cuando las cosas quedan invertidas o dadas vuelta, tal es el caso
de ‘catástrofe’, ‘ςτρωφάω’ (strofao) es girar, voltear, volver, y ‘κατα’ (cata) de arriba para
abajo, cuando todo queda girado al revés.
Nuestra cultura es principalmente heredera de la fusión del legado judeocristiano con el
pensamiento griego y romano, por lo tanto es importante para entender el sentido que hoy día
tienen para nosotros ciertos conceptos, rastrear los orígenes de su uso y en particular ciertas
etimologías que pueden contener datos relevantes que aporten luz sobre el tema de la risa y el
humor.
Desde que Hegel revolucionó el campo filosófico con aquella incipiente idea de que no
es posible pensar sin lenguaje, la lengua y el lenguaje comenzaron a ocupar un rol central en
los debates que llevaron a la postulación años después de lo que se conoce como el “giro
lingüístico”. Pensamos con el lenguaje y a través de éste, las categorías, formas e ideologías,
fundamentalmente de las culturas griegas y latinas, fueron transmitidas subrepticiamente hasta
nuestros días. Obviamente también estas culturas dejaron su huella de forma más explícita
mediante sus desarrollos en la arquitectura, la ingeniería, la medicina o la legislación por
señalar algunos. Mi intención primera es detenerme en esas sutilezas del lenguaje que
permitieron que ciertas conceptualizaciones respecto de la risa, en este caso, se perpetuaran
hasta nuestros días.
La Biblia
El legado cultural, religioso y moral que La Biblia dejó a Occidente es inmenso y
respecto de la risa tiene pasajes sorprendentes y reveladores. La Biblia es un conjunto de libros
sagrados que para judíos y cristianos constituye el fundamento escrito de su fe. Clásicamente
se divide en dos partes, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. El judaísmo considera
sagrado solamente al Antiguo Testamento, al cual llaman Tanaj.
En el Antiguo Testamento se establece una diferencia entre dos formas de risa,podemos suponer que existía una distinción en su uso habitual por aquellas épocas, en la
lengua hebrea hay dos palabras distintas para marcar esta diferencia. La palabra ‘sakhaq’ que
significaba ‘risa feliz’, ‘desenfrenada’ e ‘iaag’ que hacía referencia a la ‘risa burlona’,
‘denigrante’.
El hecho que narra la concepción de Isaac es muy esclarecedor, recordémoslo.
Abraham no había podido tener hijos con su mujer Sara, ambos eran muy mayores y no tenían
descendencia legítima, entonces en un encuentro con Dios éste le dice a Abraham en Génesis
17.16 “Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí la bendeciré, y vendrá a ser madre de
naciones; reyes de pueblos vendrán de ella.”
Abraham no había podido tener hijos con su mujer Sara, ambos eran muy mayores y no tenían
descendencia legítima, entonces en un encuentro con Dios éste le dice a Abraham en Génesis
17.16 “Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí la bendeciré, y vendrá a ser madre de
naciones; reyes de pueblos vendrán de ella.”
En el 17.17 continúa así, “Entonces Abraham se postró sobre su rostro y río, y dijo en
su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara de noventa años ha de
concebir?” En 17.19 Dios le responde: “Ciertamente darás a luz a un hijo, y llamarás su
nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes
después de él.”. Es importante señalar que Isaac significa ‘risa’, es un nombre derivado de la
palabra hebrea ‘iaag’.
su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara de noventa años ha de
concebir?” En 17.19 Dios le responde: “Ciertamente darás a luz a un hijo, y llamarás su
nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes
después de él.”. Es importante señalar que Isaac significa ‘risa’, es un nombre derivado de la
palabra hebrea ‘iaag’.
Posteriormente se encontraba Abraham junto a Dios y a tres varones que estaban junto
a él y en Génesis 18.9 y siguientes le dijeron “¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí
en la tienda.” Luego habló Dios: “Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la
vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que
estaba detrás de él.” “Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había
cesado ya la costumbre de las mujeres.” “Se rió, pues, Sara, entre sí, diciendo: ¿Después que he
envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?” “Entonces Jehová dijo a
Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya
vieja?” “¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo
de la vida, Sara tendrá un hijo.” “Entonces Sara negó, diciendo: No me reí; porque tuve miedo.
Y él dijo: No es así, sino que te has reído.”.
a él y en Génesis 18.9 y siguientes le dijeron “¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí
en la tienda.” Luego habló Dios: “Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la
vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que
estaba detrás de él.” “Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había
cesado ya la costumbre de las mujeres.” “Se rió, pues, Sara, entre sí, diciendo: ¿Después que he
envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?” “Entonces Jehová dijo a
Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya
vieja?” “¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo
de la vida, Sara tendrá un hijo.” “Entonces Sara negó, diciendo: No me reí; porque tuve miedo.
Y él dijo: No es así, sino que te has reído.”.
Disquisiciones etimológicas
En los pasajes citados de la Biblia se ven varias de las concepciones centrales que
posteriormente heredará Occidente respecto de la risa. La risa, como se refleja en las citas
bíblicas, tiene dos aspectos fundamentales que la tradición hebrea conservó, lo mismo que la
griega, no solamente en su pensamiento, sino en sus palabras. Hay una risa buena, feliz, que se
relaciona con la alegría y el placer, y por otro lado hay una risa burlona, desenfrenada, aquella
mediante la cual el poderoso se ríe del débil, el triunfador del perdedor y el sano del enfermo,
ambas significaciones tuvieron tanto en hebreo como en griego palabras diferenciadas.
En los pasajes citados de la Biblia se ven varias de las concepciones centrales que
posteriormente heredará Occidente respecto de la risa. La risa, como se refleja en las citas
bíblicas, tiene dos aspectos fundamentales que la tradición hebrea conservó, lo mismo que la
griega, no solamente en su pensamiento, sino en sus palabras. Hay una risa buena, feliz, que se
relaciona con la alegría y el placer, y por otro lado hay una risa burlona, desenfrenada, aquella
mediante la cual el poderoso se ríe del débil, el triunfador del perdedor y el sano del enfermo,
ambas significaciones tuvieron tanto en hebreo como en griego palabras diferenciadas.
En griego, las palabras para designar ‘risa’ son ‘γελάω’ (gelao) y ‘καταγελάω’(katagelao), la primera se utiliza para el reír de alegría fundamentalmente, de hecho es el
mismo verbo que se utiliza para ‘brillar’ y ‘resplandecer de alegría’, en cambio la última se
usaba principalmente para la risa en su aspecto negativo, denigrante, se utilizaba para hacer
alusión a ‘reírse de alguien’ o ‘burlarse de algo o alguien’. En griego se utiliza el prefijo ‘κατα’
(cata) para hacer referencia a las cosas que van cayendo, lo que va de arriba hacia abajo, lo que
se subvierte y se utiliza para cuando las cosas quedan invertidas o dadas vuelta, tal es el caso
de ‘catástrofe’, ‘ςτρωφάω’ (strofao) es girar, voltear, volver, y ‘κατα’ (cata) de arriba para
abajo, cuando todo queda girado al revés.
Ahora sí podemos reconstruir la significación de ‘γελάω’ (gelao) y ‘καταγελάω’
(katagelao), cuando se habla de la primera, tenemos la risa en su vertiente feliz, alegre; en
cambio cuando lo que brilla es subvertido ‘καταγελάω’ (katagelao) y queda al revés podemos
decir que tenemos la risa denigrante, humillante, hiriente. Esta posible interpretación
etimológica, guarda una ideología ínsita, pareciera ser que la verdadera naturaleza de la risa
para los griegos era de matiz positivo, asociada con la alegría y sólo si ese orden era subvertido
es que la risa cobraba el sesgo negativo. En función de esto es que ahora podemos iluminar los
pasajes bíblicos arriba citados, pareciera ser que la ‘risa burlona’ de Sara que ofende a Dios, es
‘καταγελάω’ (katagelao), en cambio la ‘risa alegre’ de Abraham es ‘γελάω’ (gelao).
(katagelao), cuando se habla de la primera, tenemos la risa en su vertiente feliz, alegre; en
cambio cuando lo que brilla es subvertido ‘καταγελάω’ (katagelao) y queda al revés podemos
decir que tenemos la risa denigrante, humillante, hiriente. Esta posible interpretación
etimológica, guarda una ideología ínsita, pareciera ser que la verdadera naturaleza de la risa
para los griegos era de matiz positivo, asociada con la alegría y sólo si ese orden era subvertido
es que la risa cobraba el sesgo negativo. En función de esto es que ahora podemos iluminar los
pasajes bíblicos arriba citados, pareciera ser que la ‘risa burlona’ de Sara que ofende a Dios, es
‘καταγελάω’ (katagelao), en cambio la ‘risa alegre’ de Abraham es ‘γελάω’ (gelao).
octubre 21, 2009
Poema del Caballero Cruzado
Esta es una recreación de la actividad juglar, hecha por el autor del blog.


Oh, tierra mía, alguna vez
juré defenderte y amarte,
contra todo bárbaro agresor
que de ignotos reinos venga
a asolar las amadas existencias
de nuestras ciudades y fortalezas.
Espada mía, compañera fatal,
que has de servirme en fiera y
cruenta batalla, para elevar
hasta tiempos desconocidos
el recuerdo de mi valor
y mi templanza, ahora
y hasta la ventura que Dios
me conceda, batiré mis
fuerzas y Fe contra los
extraños invasores que
en santas tierras de oriente
afligen y destruyen a nuestra
cristiana creencia y hermanos.
Ahora que hacia allá
en camino voy, llevo la
convicción de cumplir
y terminar la férrea guerra
que en lejanas tierras
a donde hemos sido enviados
hemos de luchar y vencer.
Mientras el viaje hacemos
se unen palabras y juramentos
con disímiles pensamientos.
juré defenderte y amarte,
contra todo bárbaro agresor
que de ignotos reinos venga
a asolar las amadas existencias
de nuestras ciudades y fortalezas.
Espada mía, compañera fatal,
que has de servirme en fiera y
cruenta batalla, para elevar
hasta tiempos desconocidos
el recuerdo de mi valor
y mi templanza, ahora
y hasta la ventura que Dios
me conceda, batiré mis
fuerzas y Fe contra los
extraños invasores que
en santas tierras de oriente
afligen y destruyen a nuestra
cristiana creencia y hermanos.
Ahora que hacia allá
en camino voy, llevo la
convicción de cumplir
y terminar la férrea guerra
que en lejanas tierras
a donde hemos sido enviados
hemos de luchar y vencer.
Mientras el viaje hacemos
se unen palabras y juramentos
con disímiles pensamientos.
octubre 07, 2009
Poema del Sueño
Esta es una recreación de la actividad juglar, hecha por el autor del blog.

Al alumbrarse el día
de mi sueño he despertado
por contemplar tal maravilla
habríame quedado extasiado
de no ser por mi conciencia viva.
Esta noche te he soñado
o debiera decir la he soñado
que lo que una vez sintiera
tiempo ha que estará esfumado
mudado en olvido lo que amor fuera.
Ea, este caballero amante de la lírica, nuevamente os desea mostrar a vosotros amigos de esta posada, esta composición que con el sonido de este suave laud se acompaña:

Al alumbrarse el día
de mi sueño he despertado
por contemplar tal maravilla
habríame quedado extasiado
de no ser por mi conciencia viva.
Esta noche te he soñado
o debiera decir la he soñado
que lo que una vez sintiera
tiempo ha que estará esfumado
mudado en olvido lo que amor fuera.
Esta noche la he soñado
he vuelto a sentir su hechizo
quedando en su mirada encantado,
he vuelto a caminar por aquel pasadizo
creyendo poder llegar a su lado.
Con el corazón inundado la he seguido
y con mi alma prisionera de la suya,
pero sueño cruel ha sido,
y como inalcanzable voladora grulla
ella se ha ido y otra vez la he perdido.
he vuelto a sentir su hechizo
quedando en su mirada encantado,
he vuelto a caminar por aquel pasadizo
creyendo poder llegar a su lado.
Con el corazón inundado la he seguido
y con mi alma prisionera de la suya,
pero sueño cruel ha sido,
y como inalcanzable voladora grulla
ella se ha ido y otra vez la he perdido.
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